Nuevo año, nuevas historias por contar en el Colegio Inca.

El inicio del año escolar en el Colegio Inca no solo marcó el regreso a las aulas, sino también el comienzo de una etapa llena de aprendizajes, integración y crecimiento personal para todos los estudiantes.


Durante la primera semana de clases, la institución vivió una jornada especial enfocada en algo más que lo académico: la adaptación, el bienestar y la construcción de un ambiente positivo desde el primer día.

Desde el inicio, estudiantes nuevos y antiguos participaron en actividades diseñadas para conocerse mejor y fortalecer la convivencia. Uno de los momentos más significativos fueron los espacios de reflexión, donde, a través de preguntas de autoconocimiento, los estudiantes pudieron pensar sobre sus metas, emociones y la manera en que quieren vivir este nuevo año escolar.

Otro aspecto importante fue la implementación de ejercicios de mindfulness, en los que los estudiantes practicaron la atención plena, aprendiendo a manejar sus emociones y a iniciar sus jornadas con mayor tranquilidad y concentración.

También hubo un espacio muy especial para el manual de convivencia y las normas de clase. A través de actividades participativas, los estudiantes no solo conocieron las reglas, sino que reflexionaron sobre su importancia para mantener un ambiente de respeto, responsabilidad y sana convivencia dentro y fuera del aula.

Desde la mirada estudiantil, esta primera semana fue diferente: no se trató solo de regresar a clases, sino de sentirse parte de una comunidad. “Me gustó porque no fue solo estudiar, también aprendimos a llevarnos mejor y a entender las reglas”, comentó un estudiante al finalizar la jornada.

Así, el Colegio Inca inicia su año académico apostando a una formación integral, donde aprender también significa convivir, reflexionar y crecer como persona. Sin duda, este comienzo marca el camino para un año lleno de experiencias, aprendizajes y nuevas historias por contar.

por: Maria bolaño